lunes, 25 de agosto de 2008

Like a turkey in the nebline... (Comu turquinho en la neblinha...)

No se donde estaba, no se como llegué, pero apareció un gorrita 45º pidiendo la hora, miré mi reloj, el cual no tenía (los que están recién ahora leyendo el blog por favor dejen de mandarme mails pidiendome que explique de nuevo el chiste del reloj, lean los posteos anteriores y listo).


Automáticamente el loco entro a hablar en un dialecto el cual desconocí totalmente, tengo que actualizar mis drivers, así que asumí que me preguntó si me interesaría un enema gratis, a lo que contesté que no… GRAVE ERROR… Juraría que salieron de las alcantarillas como las tortugas ninjas aproximadamente unos 5 gorrita 45º y 1 de 60º, lo cual indicaba que los 6 en total que había con gorra de 45º eran cabos y el de 60º eran capitán. O también puede indicar la cantidad de mugre que tenían en el pelo, no se. Definitivamente tenía que comprar detergente porque se me terminó ayer pero primero tenía que correr en dirección contraria a donde venían los simpáticos personajes.


Así que directamente corrí y corrí rogando para que al caco líder se le entrecruzaran los cordones mágicamente y tropezara violentamente haciendo que todo el grupo completo cayera de bruces al piso dejándome a mi como puntero en la carrera, que se adelanta, dobla cerrado en la curva, no se detiene, acelera, no quiere frenar, no tiene rivales, toma la recta final ¡y cruzaron el disco!


Pero en realidad no fue así, continuamos corriendo y corriendo hasta el cansancio, en realidad mis perseguidores iban hasta la cabeza de sustancias prohibidas lo cual evitaba que el impulso nervioso indicando cansancio no llegara a su médula espinal por lo que hasta que no se acalambren sus piernas hasta el punto de dejar de moverse, no iban a frenar.

De pronto me encontré con un policía, que en realidad no era un policía, era un teléfono público, pero obviamente mis habilidades de percepción de la realidad después de tener un no se cuanto porcentaje de alcohol en mi sangre eran tantos como las de Mirtha Legrand después de quedarse sin internet en el Renault Gordini.


¡Pero si estás igual!

Pero a no desesperar, porque yo tampoco estaba cansado, en un momento por mi cabeza comencé a cantar la canción de “chofer chofer” pero después de que mi cabeza volviera a entender de que mis posibilidades de sobrevivir eran directamente proporcionales a las de comprarme un jacuzzi comencé a cantar la de “sal de ahí chivita chivita”, no pregunten por qué… Ni tampoco como es que me acuerdo…


El asunto es que no se pero de pronto no estaba siendo perseguido, ni tampoco estaba corriendo, sin darme cuenta tenía un iPod Nano en una mano y un vaso con un líquido rosáceo en la otra y me dije a mi mismo “¿Quién ganó la medalla de oro en ping pong en las olimpíadas?” Pero automáticamente noté lo siguiente: 1) No me gustan los deportes. 2) No tengo un iPod. 4) ¿Qué pasó con mis verdugos? 5) No puse número 3).


Mágicamente salvado de una muerte segurísima comencé a entender de que no entendía nada, de pronto pasó Fito por delante mío con un super cilindro marihuanesco en la mano y bailando al ritmo de “Qué ganas de no verte nunca mas” de Valeria Lynch, y no se qué clase de bar pasa ese tipo de música, ni que hacía Fito con un José en la mano, pero dejé mi vaso en la mesa mas cercana, y tiré el iPod a la revanchanta y que el dueño se haga cargo.


Mmm... Mala combinación...

Salí a la calle y lo primero que pensé fue en intentar reconectarme con la realidad, pero el servidor se había caído, así que no pude hacer mas que mandarle un mensaje a Pipeta pidiendolé coordenadas. Su respuestá fue “dptmw dm maagms” por lo que estaba perdido, con sed, sin reloj, con el dueño de un iPod peleando contra una multitud, y un Fito drogado diciendome “boló yo te quiero” con una voz muy similar a la de Piñón Fijo.


¿Tanta violencia por vos?


Entonces decidí valerosamente comenzar a caminar sin rumbo y con 3 personas detrás de mí, Fito era uno, y las otras 2 personas desconozco tanto su identidad como su sexo, no pude distinguirlo. Llegué a Nachos y me encuentro con Zapato jugando con Maca al Twister de bocas, labio superior, rojo, así que no pude preguntarle si sabía algo de lo que estuvo pasando esa noche, pero tenía a Pipeta en la barra casi en una pose de Gatúbela pero sin traje de cuero negro. Pidiéndole a la cantinera muda “oto fené”, yo sin una moneda en el bolsillo, puros billetes de 100, en realidad eran folletos de una casa de “compro oro” y de “Hotel Camorra, 1 hora = $20” por lo que comencé a entender un poco mas los ejercicios de química que me hacían hacer en la secundaria.


Me doy vuelta y Fito se estaba recontra comiendo a los/las dos que nos venían siguiendo, me pareció un poco patético que el susodicho tenga que estar puesto para ponerla, valga la redundancia. Me dirigí hacia la puerta y por esas casualidades decido tocarme el otro bolsillo en busca de mas propagandas pero encuentro un papel que decía “hacete el boludo o vamos todos presos” lo cual adicionaba aún mas desconcierto a mi causa.


De pronto se me aparece al lado un muchachito con gorra de 45º similar al del primer párrafo del posteo, en realidad era el mismo, y esta vez habló en castellano y me dijo “loco gracias por ayudarnos chabón el rati nos quería meter adentro, ¿tenés la mercadería?” y de pronto en mi cabeza aparecieron varias imágenes: 1) Fito fumándose un porro. 2) Una turba de gente peleándose por un iPod y un supuesto dueño que ahora entendí no era dueño, solamente era una persona al azar que mi mente eligió para explicar una situación inexplicable. 3) Un plato de fideos blancos. 4) Hola, ¿Qué tal? ¿Tenés Frizzé de frutilla? 5) El principio del posteo.


Por lo visto en un fugaz golpe de potencia cerebral pude predecir la situación que estaba por suceder (o sea, ¡Re dejá vu boludo! ¿Me entendés gorr? ¡A effes! ^^ ), por lo que comencé a correr adelantándome a lo que iba a ocurrir. En plena carrera prendí mi empitrí pleier mental y comencé a cantar “chofer chofer” para poder emular la emoción del principio del update y empecé a entender, los muchachos tenían un faso el cual me metieron en el bolsillo junto con un papel por lo visto pidiéndome que los salvara de que los metan en cana, y un iPod que habían robado hacía un rato, por el cual el policía los estaba interrogando dado un llamado de auxilio. Como mis habilidades de habla dado el alcohol eran casi nulas no hice mas que continuar mi camino hacia el bar en donde me iba a encontrar con Fito. Me pegó el aire, me despabilé un poco, pedí un trago nuevo del bar que estaba barato, Fito me pidió un pucho, y ni me di cuenta ni que le estaba dando un porro ni tampoco de que la presencia del mismo en mi pocket era sumamente extraña ya que jamás sucumbí ante el vicio, pasaron unos minutos y recién ahí entré en conciencia.


En fin, yo seguía corriendo, volví a confundir al teléfono con el milico, y terminé subiéndome a un colectivo cualquiera, y le pregunté al chofer hasta donde me llevaba con 75 centavos y un folleto de un telo, primero se me cagó de risa en la cara, y después me dijo “te dejo acá a un par de cuadras flaco, no pasa nada” que buena onda el colectivero. Bajé del colectivo, corrí hacia un puesto de taxi y fui a casa directamente sin escalas.


No temí por mi vida porque seguramente al quedar dormidos y cortar la poca corriente sanguínea que se dirigía a su cerebro, mi rostro y el hecho que los llevó a perseguirme iba a pasar a ser totalmente nimio y reemplazado por la premisa de encontrar un chegusán de milanga, y todo lo acontecido automáticamente borrado de su memoria RAM.


La decisión no se les hace tan complicada...

Llegué a casa, me lavé los dientes y a la cucha. Y así volví a sobrevivir a otra noche en mi ciudad, pero seguía sin jacuzzi, pero mis posibilidades aumentan. Cerré los ojos y automáticamente los volví a abrir al paso que duda me invadió… ¿CÓMO CARAJO PAGUÉ EL TACHO?

jueves, 21 de agosto de 2008

Better Stay in Bed (El Día de Furia)

¿Alguna vez pensaste que todo te sale mal? Realmente, no sabes de lo que hablas… Todos alguna vez tenemos días en que “La puta madre” es la frase mas utilizada del día; mas aun que “hace mucho que venís por acá?”, “quién te pasó mi mail?” y “xD!” pero dudo mucho que alguien la haya usado mas que yo anteayer… En fin… Un día nefasto al punto de que buscaba en cada rincón una cámara para saludarlo a Marcelo.

“Si las cosas pueden salir mal… Tiembla… Porque saldrán mal…” dice la Ley de Murphy a la cual he decidido llevar como estandarte de batalla de ahora en mas. Mi tío superhéroe me dijo siempre que no cruzara gatos negros ni camine por debajo de escaleras, si, era superhéroe, era Super Esticioso, combatiendo al mal… Un día malo quizás lo tiene todo el mundo, pero mi día malo fue la madre de los días malos, tan malo que si mi día fuese un programa de televisión definitivamente estaría em algún punto intermedio entre “Hora Clave” y “Las Pistas de Blue” inclusive…

La madrugada pintaba como un día de rutina común y corriente contínua, alterna no porque te quema la Play y la verdad sería lo último ya. Pero sigamos, me duché como todas las mañanas con el agua tibiecita, y si, ¡adivinen! Se me terminó el agua del termotanque y a la mierda mañana tranquila. Me apuro a sacarme todo el jabón el cuerpo y posteriormente vestirme, cuanto mas rápido mejor… Estoy saliendo de casa y por esas casualidades de la vida, como todas las mañanas miro el reloj de la cocina que está atrasado 5 minutos, pero algún lugar de mi mente ese detalle se me pasó por alto…

¡Clang, Clang! Sonaba la campana de la estación… De pronto me pasó toda mi vida por delante, ¡la puta madre! Tras que pierdo el tren me tengo que tragar cine argentino. Estaba en la terrible decisión de mi vida entre volver a casa y dormir o correr. Desafortunadamente mi mente siempre opta por lo difícil por lo que en vertiginosa carrera me dirigí hacia el transporte en marcha.

Creo que no hay nada peor que tener que correr un tren… Salvo un grano en el culo, pero esa es otra historia… El que alguna vez lo tuvo que hacer, en este momento se esta riendo entre dientes… ¿Puto de que te reís? Te cago a trompadas, ¡mal nacido! No me jodan eran las 5:33 de la mañana en toda la República Argentina, en realidad es un dato que lo acabo de inventar porque ya no tengo reloj. Posiblemente la velocidad en ese momento del tren era como mucho 4,5 km/h, que dividido por unos 100 metros de andén me darían aproximadamente unos 50000 nanosegundos de tiempo para alcanzarlo antes de caer de cara al asfalto. Pero igual logré pegar un salto en el último momento y anotar el gol que nos daría el campeonato nacional. El balón es tu amigo Oliver.

Tomé asiento, de esos asientos bien duros, dignos de la empresa ferroviaria, no hay tren que se precie que no tenga los asientos bien bien duros, y no se confundan, cuando digo duros también digo incómodos… Mas o menos una hora y media hasta llegar al lugar del trasbordo… Si, todo muy lindo; todo esto se da así si no llueve desaforadamente como ese día… Todos estarán esperando que les diga por qué, ¿Por qué? Porque el tren de mierda ese, cuando llueve se le mojan los generadores debajo de la rectificadora de titanio o lo que sea que lo hace andar, y se para cada media hora! ¡La puta madre!


Y si... Es de JUGUETE...

Miro por la ventana y no hay nada, o quizás si hay algo pero el PIRU TE AMO, EL RABIA que hay en el plástico que funciona como vidrio no me permite ver mas allá de este, quizás soy yo, tengo que replantear mis prioridades. En fin, comienzo a imaginar la familia chupacabras comiéndose una averdeen angus con pajita en el medio de los pastizales y 5 cumbieros mas siendo engendrados. Por lo que la idea de ir a buscar un bondi que haga el mismo recorrido del tren queda absolutamente descartada, o mas bien dejada de lado hasta poseer capacidades autoflotativas que me permitan volar a una distancia importante del suelo alejándome de cualquier peligro presente en éste.

Decidido a esperar y a rogar que arranque otra vez, cómodo, estirado en todo el asiento (si hace dos párrafos atrás dije que eran incómodos, pero el culo se acostumbra) con la vieja que te mira como si le estuvieses faltando el respeto y no abriste la boca… Al fin, arranca el tren con su traqueteo, “quetren quetren, quetren quetren, Chuuu Chuuu”… Bueno, me emocioné.

Llego al destino al que tendría que haber llegado a las 6 y media o 7, prácticamente a las 8 y cuarto… Salí corriendo a hacer el transbordo, me choque a la vieja de las Mentitas, al loco del chipá que es igual a la Mona Jiménez… Me subí aceleradísimo, veo a tres metros un asiento vacío… Corro al grito de “MIOOOO” y en ese preciso instante una vieja aparece de sabe Dios donde y me roba el lugar con una agilidad inusitada y totalmente sospechoso, me mira con cara de “MATANGA DIJO LA CHANGA” y automáticamente le apliqué una patada doble mortal con giro en el aire y un flan de dulce de leche… En mi imaginación claro está, en la realidad me quede mirándola con cara de pocos amigos unos minutos, a lo mejor la inhibo y se va, pero la vieja ya esta dormida… Si a mi también me sorprende la velocidad con la que agarra sueño esta mujer…

De inocente no tiene nada eh...

Todo el viaje hasta la facultad parado, cansado de cabecear el caño de la baranda como el mejor David Beckham o Gladis la Bomba Tucumana, decido caminar un poco por el tren, al instante me acordé que no me gusta caminar y me quedo cabeceando el caño mientras la vieja esta totalmente dormida y probablemente soñando algo re lindo porque sonríe como una pelotuda, aunque seguro se esta riendo de mi… ¡La puta madre! Te odio vieja, sabelo…

Llego a la facultad y voy al salón, preparado para una siestita hasta que llegue el profesor… El profesor nunca llega, tanto viaje para nada… “¡Te queres matar!” me dijo un compañero y yo lo miré y le dije “vos también viniste al pedo” a lo que me contestó “yo vivo acá a tres cuadras”… Touché… Odio que me caguen con ese chiste…

Salí de la facu dispuesto a la próxima venir con un chaleco bomba, y amenazar con volar todo, o aparecer con una AK- 47 y disfrutarlo con una buena Pepsi en una mano y un paquete de palitos Pep en la otra, desafiando a toda ley física y anatómica… Como por lo visto el día no acompaña, salgo a despejarme, dispuesto a sacarme toda la mala onda… No terminé de poner un pie afuera, que me caga una paloma… Extensos kilómetros y kilómetros de campo vacío, pero me cagó a mi. ¡Y no me vengan con que es suerte porque no estoy de humor! La puta madre…

Hey dude, where's my car?

Ya cuando nada podía seguir fallando, se me apaga el celular… Me olvidé de cargarlo y escuché música todo el viaje… Muerto… Igual eso es falla mía, ¡no me quejo!

Gracias a Dios ya es hora de volver, estoy con los minutos contados para agarrar el tren… Corro de un lado al otro por los andenes, empujando gente, puteando a todo lo que tenga dos piernas, y al renguito que pide en el tren también… Llegué a la estación y veo como el tren empieza a salir con su característica paja… Si hay algo peor que correr el tren a la mañana, ¡es tener que correrlo dos veces al día! Las posibilidades de que un tren salga a horario son inversamente proporcionales al retraso con que uno llegue a la estación. Me subí dispuesto a dormir la mejor siesta de mi vida, pero va totalmente lleno y no tengo donde sentarme otra vez…

Llegué a casa totalmente envenenado con la vida y me metí al baño… Cuando termino con el trámite, me doy cuenta… No hay papel… Perdoname Clemente… El culo está primero…

La puta madre, me voy a dormir.