jueves, 21 de agosto de 2008

Better Stay in Bed (El Día de Furia)

¿Alguna vez pensaste que todo te sale mal? Realmente, no sabes de lo que hablas… Todos alguna vez tenemos días en que “La puta madre” es la frase mas utilizada del día; mas aun que “hace mucho que venís por acá?”, “quién te pasó mi mail?” y “xD!” pero dudo mucho que alguien la haya usado mas que yo anteayer… En fin… Un día nefasto al punto de que buscaba en cada rincón una cámara para saludarlo a Marcelo.

“Si las cosas pueden salir mal… Tiembla… Porque saldrán mal…” dice la Ley de Murphy a la cual he decidido llevar como estandarte de batalla de ahora en mas. Mi tío superhéroe me dijo siempre que no cruzara gatos negros ni camine por debajo de escaleras, si, era superhéroe, era Super Esticioso, combatiendo al mal… Un día malo quizás lo tiene todo el mundo, pero mi día malo fue la madre de los días malos, tan malo que si mi día fuese un programa de televisión definitivamente estaría em algún punto intermedio entre “Hora Clave” y “Las Pistas de Blue” inclusive…

La madrugada pintaba como un día de rutina común y corriente contínua, alterna no porque te quema la Play y la verdad sería lo último ya. Pero sigamos, me duché como todas las mañanas con el agua tibiecita, y si, ¡adivinen! Se me terminó el agua del termotanque y a la mierda mañana tranquila. Me apuro a sacarme todo el jabón el cuerpo y posteriormente vestirme, cuanto mas rápido mejor… Estoy saliendo de casa y por esas casualidades de la vida, como todas las mañanas miro el reloj de la cocina que está atrasado 5 minutos, pero algún lugar de mi mente ese detalle se me pasó por alto…

¡Clang, Clang! Sonaba la campana de la estación… De pronto me pasó toda mi vida por delante, ¡la puta madre! Tras que pierdo el tren me tengo que tragar cine argentino. Estaba en la terrible decisión de mi vida entre volver a casa y dormir o correr. Desafortunadamente mi mente siempre opta por lo difícil por lo que en vertiginosa carrera me dirigí hacia el transporte en marcha.

Creo que no hay nada peor que tener que correr un tren… Salvo un grano en el culo, pero esa es otra historia… El que alguna vez lo tuvo que hacer, en este momento se esta riendo entre dientes… ¿Puto de que te reís? Te cago a trompadas, ¡mal nacido! No me jodan eran las 5:33 de la mañana en toda la República Argentina, en realidad es un dato que lo acabo de inventar porque ya no tengo reloj. Posiblemente la velocidad en ese momento del tren era como mucho 4,5 km/h, que dividido por unos 100 metros de andén me darían aproximadamente unos 50000 nanosegundos de tiempo para alcanzarlo antes de caer de cara al asfalto. Pero igual logré pegar un salto en el último momento y anotar el gol que nos daría el campeonato nacional. El balón es tu amigo Oliver.

Tomé asiento, de esos asientos bien duros, dignos de la empresa ferroviaria, no hay tren que se precie que no tenga los asientos bien bien duros, y no se confundan, cuando digo duros también digo incómodos… Mas o menos una hora y media hasta llegar al lugar del trasbordo… Si, todo muy lindo; todo esto se da así si no llueve desaforadamente como ese día… Todos estarán esperando que les diga por qué, ¿Por qué? Porque el tren de mierda ese, cuando llueve se le mojan los generadores debajo de la rectificadora de titanio o lo que sea que lo hace andar, y se para cada media hora! ¡La puta madre!


Y si... Es de JUGUETE...

Miro por la ventana y no hay nada, o quizás si hay algo pero el PIRU TE AMO, EL RABIA que hay en el plástico que funciona como vidrio no me permite ver mas allá de este, quizás soy yo, tengo que replantear mis prioridades. En fin, comienzo a imaginar la familia chupacabras comiéndose una averdeen angus con pajita en el medio de los pastizales y 5 cumbieros mas siendo engendrados. Por lo que la idea de ir a buscar un bondi que haga el mismo recorrido del tren queda absolutamente descartada, o mas bien dejada de lado hasta poseer capacidades autoflotativas que me permitan volar a una distancia importante del suelo alejándome de cualquier peligro presente en éste.

Decidido a esperar y a rogar que arranque otra vez, cómodo, estirado en todo el asiento (si hace dos párrafos atrás dije que eran incómodos, pero el culo se acostumbra) con la vieja que te mira como si le estuvieses faltando el respeto y no abriste la boca… Al fin, arranca el tren con su traqueteo, “quetren quetren, quetren quetren, Chuuu Chuuu”… Bueno, me emocioné.

Llego al destino al que tendría que haber llegado a las 6 y media o 7, prácticamente a las 8 y cuarto… Salí corriendo a hacer el transbordo, me choque a la vieja de las Mentitas, al loco del chipá que es igual a la Mona Jiménez… Me subí aceleradísimo, veo a tres metros un asiento vacío… Corro al grito de “MIOOOO” y en ese preciso instante una vieja aparece de sabe Dios donde y me roba el lugar con una agilidad inusitada y totalmente sospechoso, me mira con cara de “MATANGA DIJO LA CHANGA” y automáticamente le apliqué una patada doble mortal con giro en el aire y un flan de dulce de leche… En mi imaginación claro está, en la realidad me quede mirándola con cara de pocos amigos unos minutos, a lo mejor la inhibo y se va, pero la vieja ya esta dormida… Si a mi también me sorprende la velocidad con la que agarra sueño esta mujer…

De inocente no tiene nada eh...

Todo el viaje hasta la facultad parado, cansado de cabecear el caño de la baranda como el mejor David Beckham o Gladis la Bomba Tucumana, decido caminar un poco por el tren, al instante me acordé que no me gusta caminar y me quedo cabeceando el caño mientras la vieja esta totalmente dormida y probablemente soñando algo re lindo porque sonríe como una pelotuda, aunque seguro se esta riendo de mi… ¡La puta madre! Te odio vieja, sabelo…

Llego a la facultad y voy al salón, preparado para una siestita hasta que llegue el profesor… El profesor nunca llega, tanto viaje para nada… “¡Te queres matar!” me dijo un compañero y yo lo miré y le dije “vos también viniste al pedo” a lo que me contestó “yo vivo acá a tres cuadras”… Touché… Odio que me caguen con ese chiste…

Salí de la facu dispuesto a la próxima venir con un chaleco bomba, y amenazar con volar todo, o aparecer con una AK- 47 y disfrutarlo con una buena Pepsi en una mano y un paquete de palitos Pep en la otra, desafiando a toda ley física y anatómica… Como por lo visto el día no acompaña, salgo a despejarme, dispuesto a sacarme toda la mala onda… No terminé de poner un pie afuera, que me caga una paloma… Extensos kilómetros y kilómetros de campo vacío, pero me cagó a mi. ¡Y no me vengan con que es suerte porque no estoy de humor! La puta madre…

Hey dude, where's my car?

Ya cuando nada podía seguir fallando, se me apaga el celular… Me olvidé de cargarlo y escuché música todo el viaje… Muerto… Igual eso es falla mía, ¡no me quejo!

Gracias a Dios ya es hora de volver, estoy con los minutos contados para agarrar el tren… Corro de un lado al otro por los andenes, empujando gente, puteando a todo lo que tenga dos piernas, y al renguito que pide en el tren también… Llegué a la estación y veo como el tren empieza a salir con su característica paja… Si hay algo peor que correr el tren a la mañana, ¡es tener que correrlo dos veces al día! Las posibilidades de que un tren salga a horario son inversamente proporcionales al retraso con que uno llegue a la estación. Me subí dispuesto a dormir la mejor siesta de mi vida, pero va totalmente lleno y no tengo donde sentarme otra vez…

Llegué a casa totalmente envenenado con la vida y me metí al baño… Cuando termino con el trámite, me doy cuenta… No hay papel… Perdoname Clemente… El culo está primero…

La puta madre, me voy a dormir.

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